La perspectiva islámica sobre el sexo
El Islam considera que las relaciones sexuales son una necesidad esencial del
ser humano y que no tiene por qué ser reprimida, sino que debe ser satisfecha de
la manera correcta. No es algo que se vea con desdén ni es algo que una persona
deba reprimir.
El Islam establece ciertas reglas por las que uno se puede controlar y puede
satisfacer su necesidad. Uno no debe alcanzar esta satisfacción como si fuera un
animal o de una manera lujuriosa y descontrolada, sino que se debe canalizar
dentro del matrimonio.
El objetivo último del matrimonio en el Islam es obtener la estabilidad
psicológica y emocional de los esposos.
Dios dice:
((Os es lícito mantener relaciones maritales con vuestras mujeres. Ellas son
vuestra protección y vosotros la suya.)) (2:187)
El Islam salvaguarda al individuo y a la sociedad, prohibiendo lo que insita al
deseo sexual para que una persona tema cometer fornicación o sodomía por
voluntad propia o no (como en caso de violación).
Por supuesto que esto resultaría en la proliferación de hijos ilegítimos en la
sociedad, quienes no tienen padres para que los críen moralmente. Entonces
emergerían en la sociedad como un grupo que guarda rencor, odio y animosidad
hacia los demás. También se esparcirían las enfermedades dentro de la sociedad.
Dios dice:
((Apartaos de todo lo que os lleve a la fornicación, pues esto es una inmoralidad
y conduce al mal.)) (17:32)
