Los derechos en el Islam
El Islam prescribe que sus seguidores les otorguen a todas las personas sus
derechos. Los padres, esposos, hijos, vecinos; todos tienen sus derechos de
acuerdo con los roles que cumplen en este mundo. De esta manera, los lazos
mutuos se consolidan y se refuerzan entre los individuos de una sociedad
musulmana. Así se logra esparcir el amor y la unidad y se previene la
fragmentación de la sociedad.
Dios dice:
((Adorad a Dios y no Le asociéis nada. Sed benevolentes con vuestros padres,
parientes, con los huérfanos, pobres, vecinos parientes y no parientes, el
compañero, el viajero insolvente y con vuestros esclavos. Dios no ama a todo
arrogante jactancioso.)) (4:36)
El Profeta dijo:
“Cada uno de vosotros es un protector, y es responsable de aquello que se le ha
encomendado. El gobernante es un protector de sus súbditos y es responsable de
ellos; un esposo es un protector de su familia y es responsable de ella; una
mujer es protectora del hogar de su marido y es responsable de él; y un
sirviente es un protector de los bienes de su amo y es responsable de eso”. (Bujari)
También, los caminos por los que transita la gente tienen sus derechos y deben
ser tenidos en cuenta.
El Mensajero de Dios dijo:
“Tened cuidado y evitad sentarse en los caminos.” Le preguntaron, “Oh, Mensajero
de Dios, no tenemos otro lugar donde encontrarnos y hablar”. Entonces respondió:
“Si debéis hacerlo, entonces dadle al camino su derecho”. Preguntaron: “¿Y cuál
es el derecho que tiene el camino?” El Mensajero respondió: “Bajad vuestras
miradas (sin mirar a los miembros del sexo opuesto), no provoquéis daño a otros,
responded los saludos, y exhortad el bien y prohibid el mal”. (Bujari)
Incluso los animales tienen sus derechos. Demostrar compasión por ellos y
tratarlos bien es un medio para obtener el perdón de los pecados que uno haya
cometido.
Muhammad , el Mensajero de Dios, dijo:
“Mientras un hombre estaba de viaje por el desierto tuvo mucha sed. Buscó agua,
encontró un pozo y logró llegar al fondo para llegar al agua. Ya que no tenía
qué usar para sacar el agua desde arriba, tuvo que esforzarse para meterse en el
pozo y beber hasta saciar su sed. Cuando llegó a la superficie encontró un perro
con la lengua afuera de la sed que tenía. El hombre pensó que el perro estaba
sufriendo lo mismo que él a causa de la sed, entonces bajó al pozo nuevamente
con uno se sus zapatos agarrado con sus dientes, lo llenó de agua y se lo dio al
perro. El perro bebió y se fue. Dios, Todopoderoso, estuvo complacido con el
acto de este hombre y le perdonó sus pecados”. Le preguntaron: “¡Oh, Mensajero
de Dios! ¿Seremos recompensados por ser buenos y misericordiosos con los
animales?”. Respondió: “Ciertamente serán bendecidos y recompensados por ser
bondadosos y misericordiosos con todos los seres vivos que tengan un hígado
húmedo (es decir, todo ser viviente)”. (Bujari)
El Islam establece que maltratar a los animales, dejándolos sin comida o sin
agua, o torturándolos, son razones suficientes para ir al Infierno.
El Mensajero de Dios dijo:
“Una mujer es moradora del Infierno como resultado del maltrato que le dio a su
gato. Lo dejaba atado y no le daba comida ni lo dejaba cazar algún alimento a su
alrededor”. (Bujari)
Si esta es la misericordia que el Islam muestra por los animales, ¿cuánta más
misericordia demostrará por los seres humanos, a quienes Dios ha preferido y
honrado sobre todas las criaturas?
